La fuente: The Fucking Shit

Querido Steve,
Estoy enamorada, tengo que admitirlo. Y es que no sé que tiene Apple que me vuelve loca. Tus productos son mejores que las compresas de Evax. Con ellos me siento libre, me siento bien y me encanta ser mujer.
Desde que descubrí los encantos del Ipod, mi vida ha cambiado. Con mi Ipod Nano, me siento fina, segura y valiente. Tuve que pagar por un cargador para poder utilizarlo fuera de casa pero ahora puedo ir con él a todas partes y ser feliz.
Se lo puedo enseñar orgullosa a todos mis amigos, aunque primero tenga que limpiarlo con un paño especial para quitarle los dedos y las cositas que se le quedan pegadas. Puedo escuchar tooooooda mi música mientras paseo en una tarde de invierno, aunque me tenga que quitar los guantes y llevar las uñas bien cortadas para que la ruletita no se equivoque al seleccionar las opciones que yo quiero.
Con Nani (así llamo a mi pequeño Ipod, jeje) puedo llevar la música a todos los lugares, pueblos y gentes del mundo. Lo único es que tengo que llevarme unos DVDs pro-SGAE donde tengo los MP3 originales, para así poder copiarle la música al que lo necesite.
Steve, no me lo puedo callar, tengo que decirte que además, me he comprado un MacBook y ¡¡me encanta!!!. Puedo conectarme a internet y ver mis documentos en cualquier parte. Es verdad que tuve que hacer horas extra durante 6 meses para poder comprármelo, porque quería superar a mi amiga Pili y para conseguir la misma potencia que con su PC, tuve que pagar el doble de euros. Eso sí, ahora esos PC-eros cutres me envidian porque no tienen la manzanita tan mona que luzco yo ^^_^^.
Mi Macbook es guay, blanco como la leche, dulce como el caramelo y potente como supermán. Ahora podré trabajar en tooooodas partes y ser mas productiva, porque aunque es un Mac, tengo instalado el Office de Microsoft, el Messenger y un montón de programas que hicieron los frikis de Linux y que yo utilizo con mucho más glamour.
Desde que tengo un Macbook ya no necesito amigos. Creo que ahora soy demasiado cool para tenerlos. Mi Mac nunca me abandona. Me lo llevo a clase, a conferencias, a la biblioteca, a la peluquería, a la frutería del barrio y al bar donde tomo café. Lo utilizo para hacer como que navego por internet, pero es una tapadera. Siempre tengo chorraditas abiertas como excusa pero lo que en realidad pretendo es mejorar la calidad de vida de todo el que me rodea, deslumbrandole con la belleza de un MacBook. En definitiva, regalando sonrisas. ¿Sabes? Las nubes huelen a Channel numero 5 cuando estoy con mi Mac.
Por cierto, que ya estoy deseando que salga en españa el Iphone. He pedido un prestamo al banco y creo que haciendo 8 o 9 horas extra a la semana me va a llegar para comprarlo. Ahora voy a tener una experiencia inolvidable. Cuento los días que faltan para por fin poder vender mi alma a Telefónica al firmar el contrato y poder utilizar en un solo teléfono los dos dedos que utilizo para teclear en el Mac. Va a ser super guay.
Steve, por favor, por favor, por favor, sigue sacando esos productos tan chulos y libres que haceis en Apple. Cada vez que veo en internet un cacharrito nuevo de Apple, me siento más viva, me siento más hermosa, pienso en la vida y las bragas se me mojan. Con lo dura que tiene que haber sido tu carrera, creo que debo seguir comprando tus productos, para que el mundo sea un lugar mejor. Son ecologicos, ergonomicos, ultraligeros, preciosos, veloces, abiertos, justos y progresistas. No me canso de decirle a mis compis: “Amigas mías, cada vez que comprais productos Apple estais ayudando a erradicar el hambre y las enfermedades del tercer mundo. Llenemos de manzanas nuestros corazones y gritémos con alegría, ¡Viva Steve!, ¡viva el negocio! y ¡viva la poesía!”
Te quiero, Steve. ¡Un besazo!
Margarita Manzano.





No entendi…